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Hubiera podido ser hermoso como un jacinto
Con tus ojos y tu boca y tu piel color de trigo
Pero con un corazón grande y loco como el mío
Hubiera podido oír las tardes de los domingos
De mi mano y de la tuya con su traje de marino
Luciendo un ancla en el brazo
Y en la gorra un nombre antiguo
Hubiera salido a ti en lo dulce y en lo vivo
En lo abierto de la risa y en lo claro del instinto
Y a mí tal vez que saliese en lo triste y en lo lírico
Y en esta torpe manera de verlo todo distinto
¡Ay! qué cuarto con juguetes, amor, hubiera tenido
Tres caballos, dos espadas, un carro verde de pino
Un tren con siete estaciones, un barco, un pájaro, un nido
Y cien soldados de plomo, de plata y oro vestidos
¿Te acuerdas aquella tarde bajo el verde de los pinos?
Que me dijiste: "Qué gloria cuando tengamos un hijo"
Y temblaba tu cintura como un palomo cautivo
Y nueve lunas de sombra brillaban de tu delirio
Tú entre sueños ya cantabas nanas de sierra y tomillo
E ibas lavando pañales por las orillas de un río
Yo, yo, arquitecto de ilusiones, sostenía el equilibrio
De una torre de esperanzas con un balcón de suspiros
En tu cómoda de cedro nuestro ajuar se quedó frío
Entre alucena y manzana, entre romero y menterillo
Qué pálidos los encajes, qué sin gracia los vestidos
Qué sin olor los pañuelos y qué sin sangre el cariño
Tu velo blanco de novia por tu olvido y por mi olvido
Tú te has casado con otro, yo con otra he hecho lo mismo
Juramentos y palabras están secos y marchitos
En un antiguo almanaque sin sábados ni domingos
Ahora bajas al paseo rodeada de tus hijos
Dando el brazo a la levita que se pone tu marido
Nos saludamos de lejos como dos desconocidos
Tu marido baja y sube la chistera, yo me inclino
Pero yo no me cargo de que hemos envejecido
Porque te sigo queriendo igual o más que al principio
Y te veo como entonces con tu cintura de lirios
Y aquella voz que decía "cuando tengamos un hijo"
Y en esas tardes de lluvia cuando mueves los bolillos
Y yo paso por la calle con mi pena y con mi libro
Dices con miedo entre sombras, amparada en el pisillo
"Ay, si yo con ese hombre hubiese tenido un hijo"