Choose a track to play
Llegó la hora de decirnos hasta pronto
Muchos dirían, hay que ver para creer
Se ha detenido el reloj entre nosotros
La intolerancia se impuso
No hay nada que hacer
Y no es por falta de cariño verdadero
Son tu tabúes y principios de mujer
Con esta fama que tengo de parrandero
También me acusas que soy un echa'o a perder
A ti te gusta parrandear con tus hermanos
A mí me agrandan las tertulias del placer
Mientras que, a ti te gusta dormir temprano
A mí me encantan los trinos de amanecer
Acepto todo lo que pidas, no me niego
Es como tarde ya, para retroceder
Pero te advierto, que la vida no es un juego
Y que, yo cuando cruce esa puerta
Difícil me vuelvas a ver
Acepto todo lo que pidas, no me niego
Es como tarde ya, para retroceder
Pero te advierto, que la vida no es un juego
Y que, yo cuando cruce esa puerta
Difícil me vuelvas a ver
Porque yo cuando cruce esa puerta
Difícil me vuelvas a ver
Llegó la hora de enfrentarme a mi destino
Con gallardía, con firmeza y altivez
Y aunque me duela, en el alma, lo sucedido
Debo admitir que no pude ganar esta vez
También a ti, puede ocurrirte lo mismo
Desencantada, verás el mundo al revés
Pero si aplicas la táctica del optimismo
No tendrán precio las cosas que vengan después
Que nunca salgan a decirme por allí
Que este fracaso fue por pura inmadurez
El tiempo puso una pauta y la cumplí
Lo que sí hubo fue un poco de insensatez
Ahora que iremos cada uno por su cuenta
Donde se enfrentan el amor y el interés
Preferiría ver la vida con grandeza
Y exento de angustia y tristeza
Poder alcanzar la vejez
Ahora que iremos cada uno por su cuenta
Donde se enfrentan el amor y el interés
Preferiría ver la vida con grandeza
Y exento de angustia y tristeza
Poder alcanzar la vejez
Exento de angustia y tristeza
Poder alcanzar la vejez