Elige una pista para reproducir
Nada le gana al río
Absolutamente nada.
En su columna lenta
Amansa la tierna boca
De quien le ruega un suspiro
Invitación temprana
Al seno de tu siesta
Son tus hombros de barro
Una fauna liviana
Con la Mirada abierta
Luna en tu nombre
Noche de calor
Hacia la quimera
De tu corazón
Y veo el misterio
Que abraza el fulgor
Somos como el río
Llevándose todo
Tanta calma me diste
En esta noche de ternura
Los ojos afilados
Del verde claro se asustan
Como canto en la cintura
De tuyas las manos salen
Como tristezas profundas
Que piden ser una sola
Con tanto llanto y soltura
Sean de quien se enamora