Él venía sin muchas palabras
Sin mucho explicar
Solo sé que pensaba y hablaba
Con aliento de mar
Que tenía tatuaje en su brazo
Dorado en un diente
Mi madre se entregó a ese hombre
Ardientemente
Él así como vino partió
No se sabe ni a dónde
Dejando en mi madre un dolor
Cada vez más profundo
Esperando en silencio parada
En la piedra del puerto
Con su único viejo vestido
Cada día más corto
Cuando al fin yo nací me envolvió
Pobremente en un manto
Me vistió como si fuera así
Una especie de santo
Más por no recordar otros cantos
La pobre mujer
Me acunaba cantando canciones
De cabaret
No tardó en demostrarle mi madre
A todos los vecinos
Que conmigo naciera algo más
Que un simple chiquillo
No sé bien si por ironía
O si por amor
Resolvió que mi nombre sería
El de Nuestro Señor
Es la historia que cuento
Y el nombre que llevo conmigo
La que tiro en las mesas del bar
Cuando bebo y peleo
Los ladrones, amantes, colegas
De copa y de cruz
Tan solo conocen mi nombre
De Niño Jesús
Los ladrones, amantes, colegas
De copa y de cruz
Tan solo conocen mi nombre
De Niño Jesús