Sentados todos a la mesa
La noche guardaba un peso
Nadie hablaba de lo que venía
Pero el cielo ya lo sabía
Entre ellos uno en silencio
Con un secreto latiendo
Con el precio ya marcado
Pero aún no revelado
Se levantó sin decir
Tomó el agua y el lienzo
Uno a uno empezó a limpiar
El polvo de sus caminos
Y cuando llegó hasta él
No apartó la mirada
Lavó sus pies con la misma paz
Que a todos entregaba
Amor sirviendo en el suelo
Traición creciendo por dentro
Treinta monedas en sus manos
Y agua corriendo a sus pies
¿Cómo se vende al Maestro
Cuando te mira así?
Entre devoción y engaño
Se divide el corazón
Un beso que parecía amor
Pero era traición
La noche lo envolvió al salir
Y el frío empezó a seguir
Cada paso lo alejaba más
De lo que un día decidió amar
Las monedas pesaban más
Que todo lo que vivió
Y en la sombra de su elección
Su nombre se quebró
Y aunque todo ya estaba escrito
El dolor era real
Treinta monedas en sus manos
Y agua corriendo a sus pies
¿Cómo se traiciona al Maestro
Después de verle así?
Entre devoción y engaño
Se pierde el corazón
Un beso que parecía amor
Pero era traición
Ese beso en la oscuridad
No fue solo señal
Fue el eco de un corazón
Que eligió callar
Y aunque lo llamó amigo
En ese último instante
La gracia estuvo presente
Aun frente al traicionante
No fue ignorancia, fue decisión
No fue distancia, fue el corazón
Que entre la luz y la sombra
Eligió la traición
Treinta monedas en sus manos
Y agua corriendo a sus pies
Dos caminos frente a él
Y eligió no volver
Y hoy la historia nos recuerda
Lo frágil que puede ser
Un corazón dividido
Entre amar o caer
Y aun así
Él lavó sus pies