Me tendieron trampas sin razón,
Palabras falsas contra mi corazón.
Me rodearon sombras que no invité,
Pero en medio del fuego, te busqué.
No tengo que defenderme solo,
Hay Alguien que pelea por mí.
Tú peleas por mí, Señor,
Cuando yo ya no tengo voz.
Eres escudo, eres lanza,
Eres mi única esperanza.
Tú peleas por mí, Señor,
Dios de justicia y de amor.
Di a mi alma: yo soy tu salvación,
Y eso calló todo mi temor.
Cavaron hoyos que no merecí,
Sin causa alguna me perseguían así.
Pero Tú conoces cada paso que doy,
Y en Tu presencia seguro estoy.
No tengo que defenderme solo,
Hay Alguien que pelea por mí.
Tú peleas por mí, Señor,
Cuando yo ya no tengo voz.
Eres escudo, eres lanza,
Eres mi única esperanza.
Tú peleas por mí, Señor,
Dios de justicia y de amor.
Di a mi alma: yo soy tu salvación,
Y eso calló todo mi temor.
Mi alma se alegra en Ti,
Se regocija en Tu salvar.
Todos mis huesos claman:
Quién como Tú, Jehová?
Libras al afligido,
Levantas al que cayó.
No me dejaste solo,
Tú siempre peleaste por mí.
Tú peleas por mí, Señor,
Cuando yo ya no tengo voz.
Eres escudo, eres lanza,
Eres mi única esperanza.
Tú peleas por mí, Señor,
Dios de justicia y de amor.
Di a mi alma: yo soy tu salvación,
Y eso calló todo mi temor.
Tú peleas... Tú peleas...
Por mí, Señor.
Tú peleas... Tú peleas...
Y eso me basta.