Risa lejana, atadito, perdido
Aluce, Maicantuta, llorando unido
Río de ausencia, vertiente cristalina
Vena de agua en los bosques de mis largos caminos
Hasta el estero, mar adentro, habré muerto
Y para entonces renunciaré a pedirte que me busques
El tiempo borra el color
La forma y el sonido
Como el olvido
Lastimadura, algazara distante
Y secreta constante despeñadura
Fuente y afluente de todos mis remansos
Ojo de mis tormentas, peña de mis rompientes
En la margen opuesta te esperaré en las breñas