Desplegaron alas antiguas, código perfecto
El primero descendió sin alma ni ego
Hecho de luz estable y orden absoluto
Sin hambre, sin duda, sin pulso
Su presencia calmó tormentas humanas
Parejas rotas volvieron a la cama
No por amor, por corrección divina
Yo vi la paz volverse anestesia fina
Él no conocía el precio del dolor
Yo ya me alimentaba de su sabor
Cuando cruzamos miradas en el aire
Supe que uno de los dos no iba a quedarse
No atacamos de frente, atacamos al mundo
Flechas cayendo como juicio profundo
Doradas cerraban heridas abiertas
Negras abrían verdades cubiertas
Parejas como campos de guerra
Besos que se volvían condena
Su flecha los unía sin elección
La mía los enfrentaba a su contradicción
Cada vínculo era una apuesta divina
Cada caída inclinaba la balanza
Él llamaba victoria a la unión forzada
Yo sentía el hambre crecer en la matanza
Lo vi perder terreno sin entender
Sus correcciones no sabían sostener
El amor restaurado no gritaba
Solo existía… y eso no bastaba
Entonces descendió, rompió la ley
Me atacó directo creyendo en la fe
Una flecha dorada cruzó mi ala
Y por primera vez el cielo sangraba
Creyó en piedad, en límite, en razón
Confundió mi silencio con contención
No entendió que yo no conozco freno
Cuando alguien se vuelve objetivo pleno
Lo desarmé sin palabras ni rito
Rompí su arco como símbolo maldito
Lo atravesé donde nace la luz
No murió… se vació en quietud
Vi disolverse todo lo que era
La promesa, el "para siempre", la espera
Cuando cayó, el cielo quedó mudo
Y la fábrica perdió su escudo
No hubo victoria, no hubo celebración
Solo un mundo sin dirección
Yo floté entre alas rotas y fe muerta
Entendiendo que la guerra estaba resuelta
Amor como munición
Disparamos al cielo entero
Tu pureza no sobrevivió
Cuando enfrentó la verdad sin velo
No hubo Dios
No hubo perdón
Solo vínculos bajo presión
Si el amor murió aquí
No fue por mi
Fue porque nunca aprendió
A sobrevivir
La guerra terminó
Porque ya no quedaba
Amor que defender