Dar amor, lo sé.
Pero no funciona.
Mostrar piedad, lo sé.
Pero no funciona.
Eliminar el Yo, lo sé.
Pero no funciona.
Acabar con el deseo,
lo sé.
Pero no funciona.
Vivir el hoy (y no el mañana
ni el ayer),
lo sé.
Pero no funciona.
Poner la otra mejilla,
lo sé.
Pero no funciona.
¿Qué hacer entonces?
No lo sé.
Y no funciona.
¿Qué hacer entonces?
No lo sé.
Y no funciona.