No era oro lo que buscaba
Ni perlas que el mundo nombró
Era un cofre bajo las sombras
Donde encerró lo que amó
Las cadenas no eran de hierro
Eran promesas que no cumplió
Y en vez de cerrar un secreto
Encerró su propio error
Ese cofre llevaba un corazón
Que latía como un tambor maldito
Y cada noche sobre el timón
Lo escuchaba... gritar bajito
"¿Por qué me dejaste morir
Sin siquiera decir que era amor?"
Hundió el cofre en aguas profundas
Creyendo enterrar el dolor
Pero el mar no olvida traiciones
Ni lo que se hace por temor
"El amor no se encierra en madera
Ni la culpa se hunde con clavos
Porque el corazón que dejaste atrás
Fue el único que no te juzgó."
Ese cofre llevaba un corazón
Y su eco aún flota en el viento
No hay tormenta peor que el perdón
Que uno implora... en silencio
Y el capitán, al morir
Fue arrastrado por su juramento
Dicen que en noches de luna negra
Se escucha un latido en el mar