Campanas negras rompen la noche
El viento trae juicio y metal
La niebla se alza como un estandarte
La cacería va a comenzar
Bajo faroles que tiemblan de miedo
El hambre aprendió a negociar
Voces se venden por pan y promesas
La fe se esconde en el umbral
La ciudad respira podredumbre
Leyes dormidas, moral en prisión
En el silencio nace una idea
Afilar el mundo en disección
No fue rabia, fue convicción
No fue placer, fue controlar
Si el mal camina sin castigo
Alguien debe señalar
¡En la niebla forjo mi verdad!
Con acero y pulso final
No soy demonio ni divinidad
Soy la sombra que vino a juzgar
La ciudad sangra, aprende a callar
Duerme tranquila al amanecer
Si el pecado reclama su reino
Yo seré quien lo haga caer
Cartas selladas con tinta y pulso
Risa burlona de autoridad
Persiguen mitos, ignoran heridas
Que gritan bajo la ciudad
El filo enseña lo que el ojo evita
Cada corte es revelación
No hay azar en esta danza
Solo método y obsesión
No fue locura, fue ritual
Geometría sobre la piel
Un espejo de la miseria
Que nadie quiso ver
¡En la niebla forjo mi verdad!
Con acero y pulso final
No soy demonio ni divinidad
Soy la sombra que vino a juzgar
La ciudad sangra, aprende a callar
Duerme tranquila al amanecer
Si el pecado reclama su reino
Yo seré quien lo haga caer
¿Quién es el monstruo en realidad?
¿El filo... o la indiferencia?
La culpa viste traje y corona
Yo solo soy consecuencia
Fuego en las venas
Juicio sin fe
La noche responde
Con sangre y metal
¡En la niebla escribo mi razón!
No hay perdón, no hay salvación
Cuando el alba borre mis pasos
Quedará la revelación
No me invoquen, no me nombren
Soy el precio de mirar atrás
Cuando la ciudad cierre los ojos
La niebla... volverá a juzgar
Campanas rotas
La noche venció
Campanas rotas
La noche venció