Nació del fuego, no del cielo
Trae en los ojos el fin del suelo
No vino a salvar, vino a romper
Su sangre hierve con poder
La granja tiembla, el aire grita
Un dios pequeño rompe la vida
No siente culpa, no siente miedo
Su alma arde en puro veneno
Mira el mundo y no ve rostros
Solo juguetes, carne y rostros
Las luces caen, el cielo explota
Brightburn camina, la fe se agota
No hay plegaria, no hay razón
Solo ruinas bajo su don
Su mirada corta el metal
La muerte es su ritual
Cayó del cielo con hambre de guerra
Un hijo del caos que incendia la tierra
Brightburn, demonio disfrazado de niño
Su vuelo deja sangre y dominio
El fuego le sigue, respira su nombre
Los gritos se rompen, no queda un hombre
Vuela sin alas, rasgando el espacio
Su sombra dibuja un reino en fracaso
Cada mirada, sentencia y castigo
La muerte camina, va siempre contigo
Los vidrios estallan, el suelo se parte
Sus pasos resuenan, el caos es su arte
Siente el poder en su pecho rugir
Cada latido destruye el porvenir
El aire se quiebra, la sangre hierve
Todo lo vivo ante él se disuelve
Los cuerpos flotan, no hay gravedad
Los rezos mueren sin voluntad
Brilla su capa, su voz es ruina
El niño que el infierno destina
Mira al cielo, cae el sol
Ya no hay vida, solo control
Es la sombra del creador
El niño que abrazó el terror
Cayó del cielo con hambre de guerra
Un hijo del caos que incendia la tierra
Brightburn, demonio disfrazado de niño
Su vuelo deja sangre y dominio
El fuego canta su nombre
La oscuridad lo corona
Brightburn
El hijo del fin