Lo tomaron sin piedad
Sin motivo, sin verdad
Atado a una condena
Que no le correspondía
El aire se volvió tenso
Como antes de romper
Y el cuerpo se preparaba
Para lo que iba a caer
Y el silencio
Se quebró
Golpe tras golpe sin parar
La carne empieza a desgarrar
La injusticia en cada azote
Sin razón, sin compasión
Y en cada herida marcada
Había algo más profundo
No era solo el cuerpo
Era el peso de este mundo
No se defendió
No retrocedió
Bajo el látigo cayó el dolor
Pero no cayó Su decisión
Cada golpe que recibió
Lo acercaba a la redención
No gritó para escapar
No luchó por resistir
El que todo lo podía
Decidió seguir
El cuerpo empieza a ceder
Pero el espíritu no se rompe
Porque lo que lo sostenía
No era humano solamente
Y aunque el mundo no entendía
Lo que estaba sucediendo
Cada herida hablaba
De algo que venía después
No era solo sufrimiento
Era cumplimiento
Bajo el látigo cayó el dolor
Pero no cayó Su decisión
Cada golpe que recibió
Escribía salvación
No fue derrota, fue entrega
No fue el fin, fue el inicio
De un camino que llevaría
Vida donde hubo juicio
No fue el dolor lo que lo vencía
Fue el amor lo que lo sostenía
Y en medio de la violencia
Nació la redención
Cada marca en Su piel
No quedó sin razón
Eran huellas visibles
De una obra mayor
Y aunque el cuerpo caía
Su propósito no
Porque lo que Él llevaba
Era más grande que el dolor
Bajo el látigo cayó el dolor
Pero no cayó Su decisión
Cada golpe que recibió
Sellaba la redención
No se detuvo, no huyó
No cambió Su dirección
El que pudo detenerlo todo
Eligió continuar
Y aun así
Siguió