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La sierra comechingone
Le queda como pintada
Al campo de jineteadas
Desde sus cuatro rincones
Por esas inmediaciones
Me llevó el canto feliz
Que si es lindo mi país
Por cien rumbos infinitos
Pocos lugares bonitos
Ha de haber como San Luis
Ernesto, un criollo argentino
Que llegó por esa zona
Junto a Ofelia, su patrona
Desde el suelo correntino
Hace años que se vino
Sólo con sus pertenencias
Y aunque el mate de la ausencia
Se hizo triste en cada trago
Villa del Carmen, que pago
Eligió como querencia
Hoy es uno en la criollada
Uno más entre esa gente
Aunque en toavía corriente
Se le nota en la tonada
Como hace una jineteada
Me contrató y con qué orgullo
Me llegué a ser pago suyo
Feliz como los mejores
De florear los montadores
Que hay en el suelo de cuyo
Cunde el humo en el asado
Tiembla de potros la tierra
Baja el viento de la sierra
De punillas perfumado
Cada jinete anotado
Su turno en la clina espera
Tras de esa rueda primera
Come la gente gustosa
Esperando más que ansiosa
El basto con la encimera
Salud, doctor Olivero
Usted que es una eminencia
Vino a prestar su experiencia
En ese ruedo campero
Ahí lo tiene al palenquero
Ahí está el acarreador
En su valiente labor
Van los apadrinadores
Y el coraje se hace flores
En la voz del payador
Se gasta el día en el ansia
De un pueblo que se divierte
Y alguien comentó: "¡qué suerte
Que hoy no ha entrado la ambulancia!"
De pronto, a corta distancia
Del escenario mayor
Viene corriendo un señor
"¡Que pidan por el parlante
Que se presente al instante
Urgentemente el doctor!"
La ambulancia se abre brecha
Y sobre el suelo acostada
Una moza embarazada
Que estaba sobre la fecha
La vida en su apuro pecha
La emoción en general
Y el doctor del festival
Olivero en forma fiel
Dijo: "vamos a Nachiel
Porque acá no hay hospital"
"¿Qué habrá pasado?", decía
La gente en el comentario
Y sobre del escenario
Lo mismo se repetía
La esperanza y la alegría
Mantuvo la tarde inquieta
Y cuando casi completa
Se fue la fiesta, el doctor
Le dice al animador
"¡Ya nació, es una chancleta!"
Habrá de llamarse Brisa
Milagro, Carmen, qué halago
Tener el nombre del pago
Que la vio nacer, de prisa
Un mundo habrá en su sonrisa
Y estrellas en su mirada
Y decía la paisanada
Aplaudiendo al festejar
¡Qué fiesta más familiar
Nuestra gaucha jinetada!