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El golpe de una traición, la muerte de un ser que amamos
Son dolores muy severos
El que no llore con esto, por Dios que lo considero
Un hombre sin sentimiento, rolo 'e corazón de acero
Yo estoy llorando, pariente, pero lágrima corrida
Y de ahí soy lastimero
El motivo, tres amigos, que de este suelo se fueron
A causa de su partida, el corazón me lo abrieron
No verán en las colinas, Arichuna y San Ramón
Aquel artistas herreros
Tocando alegre y contento sus pasajes sabaneros
El Golpe Del Elefante y un recio morro coyero
Ni verán en las tarimas del Orza y de Guajolito
Al hombre dicharachero
El Negrito Bebedor, jodedor y parrandero
Que con su show alocao' nos hacía goza' un fullero
Uno es Daniel Villanueva, José Daniel Villanueva
Bolaños arichunero
Un veintisiete de agosto vino a este suelo llanero
Con un aguacero achuso y tempestas en el cielo
Así fue su despedida, ese día de su partida
Se estremeció el llano entero
Porque cayó una centella y un torrencial aguacero
Anunciando que se iba el artista parrandero
Y el otro fue José Laya, orgullo de Guajolito
Tierra de Ramón Piñero
Triste quedó Periquera de luto vistió el gamero
Y hasta los babos lloraban arriba del Caramero
Las aguas del río Arauca que son tranquilas y mansas
Las revolvió el patrullero
Porque sabían que pa'l Orza más nunca volvía el burrero
A cantar en la caseta y en el rincón del veguero
Este joropo también se lo dedico a la memoria de mis grandes amigos
El gordo Alirio Laya de Achaguas
José Luis Chevy Aguilera, El Tigre de Mantecal
Y al doctor José Ratia Corona, cuna bichero ciento por ciento
Otro que se nos marchó, en el año dos mil siete
Noche del siete de enero
Fue un arimeño nato, cantador y parrandero
Un hombre que por la mente, era demasiado ligero
Padrote en los festivales, casi no tuvo rivales
En contrapunteos llaneros
Por lo agresivo del verso, un buen nombre le pusieron
El Mandinga de la copla, José Gregorio Romero
Pido a Dios en las alturas, padre del cielo y la tierra
El dueño de los luceros
Que me los tenga en la gloria, que les dé el descanso eterno
Y ustedes desde allá arriba velen por sus compañeros
Que nosotros seguiremos caminando y alegrando
Los parrandos sabaneros
Eso sí yo les prometo que no los olvidaremos
Este es un triste homenaje a un artista y dos copleros