Tenía un libro abierto
Lleno de besos y consuelos
Y una falda de vuelo azul
Para viajar en el frío
Tenía un lazo verde
Gastado de atar tantos sueños
Y un corazón sin dueño
Largo como una sinfonía
Pero tenía también
Una tristeza pasajera como el tiempo
Y una nostalgia rehén
Que se dormía al despertar sus sentimientos
Sé que nada se ha perdido
Porque no se pierde nada
Cuando su amor
Me vuelve loco de madrugada
Sé que nada se ha perdido
Porque no se pierde nada
Cuando su amor
Me vuelve loco de madrugada
Tenía una mirada
A la medida de su credo
Asustada por el miedo
De verse envuelta en la apatía
Tenía una sonrisa
De uñas cortadas para el tacto
Y un genio sin sobresaltos
Para burlar la cortesía
Pero tenía también
Una tristeza pasajera como el tiempo
Y una nostalgia rehén
Que se dormía al despertar sus sentimientos
Sé que nada se ha perdido
Porque no se pierde nada
Cuando su amor
Me vuelve loco de madrugada
Sé que nada se ha perdido
Porque no se pierde nada
Cuando su amor
Me vuelve loco de madrugada
Sé que nada se ha perdido
Porque no se pierde nada
Cuando su amor
Me vuelve loco de madrugada