Porque ni somos lo que parecemos,
ni parecer es llegar a ser.
Porque el camino que hicimos juntos
no es la mitad del que nos queda por recorrer.
Porque ni somos lo que parecemos,
ni parecer es llegar a ser.
Porque el camino que hicimos juntos
no es la mitad del que nos queda por recorrer.
Ahí puedo verlo, entrando por la puerta del colegio
con la sonrisa en mitad de la cara, aunque esté serio.
Mirando al mundo que le rodea con la inocencia
de quien elige el barrio por donde dejar sus huellas.
Nacido en el Mediterráneo, como Serrat.
Poniéndosela fácil a papá, como Benzema.
Guardando el lomo de su hermano Jaime. Ciudad sin ley.
Mirando al cielo, donde el viejo Yacko sigue siendo el rey.
Ha inventado palos flamencos,
en la planta 5 de Kapital aún hoy se sigue hablando de eso.
El único cuerdo que piensa que está loco,
con más cabeza sobre sus dos hombros que nosotros coco.
Si fuera un super héroe, en esta saga no habría peli de secuela,
solo un final feliz. Solo un principio
que comenzó cuando le regaló su mano a una guerrera.
Pero, donde hay amor, no puede faltar: compartir,
vivir el honor, no saber ni que decir...
Cada momento grande está formado por mil
testigos de excepción, presentes,
desde el ABP-Madrid.
Porque ni somos lo que parecemos,
ni parecer es llegar a ser.
Porque el camino que hicimos juntos
no es la mitad del que nos queda por recorrer.
Porque ni somos lo que parecemos,
ni parecer es llegar a ser.
Porque el camino que hicimos juntos
no es la mitad del que nos queda por recorrer.
Su alma gitana hoy abre las fronteras de su corazón, ahora sin temor.
Y con sonrisas y en la espalda un nueve,
juega por seguir sumando hermanos a su colección.
Y quien pensó que el tiempo nos distanció
no pudo estar más lejos de lo que la realidad unió.
Hoy hay gente cerca que en el año 87
aplaudió desde la grada del estadio el gol.
Semillas de otra ciudad, Madrid verá crecer,
de un loco por la playa y por volver con su mujer,
porque el verano vuelva llamarse verano, aunque para él
no hay más orilla que los brazos de su mamá, Inés.
Porque la verdad de lo que somos no es más
que lo que otros piensan de nosotros y caminar
pensando que lo que nos queda es más
que lo que hemos recorrido ya, es normal.
Pon en la balanza más personas a quien querer,
que hay de sobra tiempo para odiar en la oscuridad.
Disfrutemos cada movimiento del compás
de la aguja que marca las horas, del tic tac.
Porque ni somos lo que parecemos,
ni parecer es llegar a ser.
Porque el camino que hicimos juntos
no es la mitad del que nos queda por recorrer.
Porque ni somos lo que parecemos,
ni parecer es llegar a ser.
Porque el camino que hicimos juntos
no es la mitad del que nos queda por recorrer.