Fui el chulo de barrio, la lengua sin freno, mirada desafiante, corazón pequeño, o eso creían
Vivía deprisa, sin mirar atrás, no pensaba en mañana, solo en disfrutar
Cabeza loca, noches eternas, verdades a medias, mil risas tremendas, pero aunque iba perdido en el ruido, siempre latía fuerte, algo dentro de mí
Era fuego sin rumbo, sin miedo al caer, nadie veía el fondo, ni yo lo quise ver
Porque dentro de mí siempre hubo otro yo, el que siente y quiere, el que ama sin razón
Hoy miro atrás y entiendo quién soy, no me arrepiento del pasado, crecí, aprendí, ese soy yo, mi otro yo, que me enamoró
Siempre amigo de amigos, leal hasta el fin, cachondeo en la cara, sonrisa infantil, aunque hablaba sin filtro, sin medir el dolor
Si alguien me necesitaba, ahí estaba yo, no era santo, ni ejemplo, ni ángel caído, solo un niño grande, jugando a estar vivo
La vida me habló sin pedir permiso y aprendí a escuchar cuando todo hizo ruido, me rompí en silencio para entender
Que ser fuerte no es gritar, es saber querer
Porque dentro de mí siempre hubo otro yo, el que siente y quiere, el que ama sin razón
Hoy miro atrás y entiendo quién soy, no me arrepiento del pasado, crecí, aprendí, ese soy yo, mi otro yo, que me enamoró
Hoy soy calma, soy hogar, soy palabras que abrazan sin hablar, aprendí que ayudar, también me salvó
Que ser humilde es la mayor revolución, sigo riendo, sigo siendo yo, pero ahora elijo el amor
Porque dentro de mí siempre hubo otro yo, romántico y sincero, con un gran corazón
Del chulo sin rumbo al hombre que da, no cambié mi esencia, la dejé brillar, ese soy yo, mi otro yo
Mi otro yo, mi otro yo, mi otro yo
No borro mis huellas, me trajeron aquí, si preguntas quién soy, soy lo mejor de lo que fui