
Compartimos sangre, habitación
Ropa, comida y pasión
Crecimos en los caminos
Que nos surcaba nuestro rol
Y después de tantos años
Estoy hecho a tu razón
Una que no entiende nadie
Aunque es más lógica que Dios
Pero tú sientes ilusión
Inquietud, no maldad, no ambición
Somos parte de un árbol
Que se marchita sin remisión
Tan distintos huracanes
Lo embistieron que parecen dos
Un silencio demasiado largo
Una mirada con temor
Un instinto tierno
Una sinceridad que da pavor
Y chocaste contra una maldición
Y otro mundo nació con otro color
Tu llanto, mis brazos
Y lo que algunos llaman desesperación
Exilio, ausencias
Tu soledad que me destroza el corazón
Honoraré nuestro pasado
De amistad grande y eterna
Sentiré tu fiel saliva
Y lloraré tus horas muertas
Pero juro que siempre serás
La mitad que me da fuerza
Y jamás te voy a abandonar
A manos de la inconsciencia
Si tus ojos revelan desolación
En mis manos siempre encontrarás calor
Te entiendo, sintiendo
Que buscas esa voz que quien te calmará
El tiempo no es ciego
No habrá ni un Dios que ya nos pueda separar
Tu pregunta, tu genial locura y tu sonrisa
Me las llevo al cajón
Tu ingenuidad, tu repetir
Tus obsesiones y tus viajes
Donde nunca pondré un pie jamás
Serán parte de algo mucho más grande que esta canción