
Esta historia musical comienza desde el interior
Desde la desnudez del alma que vaga sedienta
Sin saber...
A temprana edad, la exigencia me carcomía
Comparaba y perdía, la mente encogía
El miedo me hundía en mi día a día
El demonio decía: "como eres no es suficiente"
Lo que en mi alma existía vendí a cambio de serpientes
Empecé a rapear, él me educó a solas
Yo sola. Lo que mola o no mola, coló alguna trola
Vale, es chiquilla, si tú lo controlas
Como una ola, el vacío llegó a mi vida
Preguntas no respondías, fumando en las noches frías
Adolescencia existencial, crisis de identidad
Sin piedad, debilidad de verdad, ocúltala en un disfraz
El rap me droga, la dulzura no perdura
Inmadura locura, pa' mi alma no hay cura
Las dudas me apuran, me río de los curas
Me entrego, rindo culto al dios del ego
Me disfrazo y protejo creyendo que es un juego
Me he prendido fuego, me atrapa el apego
Me despego, dejo de ser yo, ¡dolor!
Luego, postergo, me paro y miro dentro
Luego me enfrento, luego me concentro
Si eso luego... se baja la voz del alma
El ruido anestesia y calma
Luego, postergo, me paro y miro dentro
Luego me enfrento, luego me concentro
Si eso luego... se baja la voz del alma
La conciencia me alarma...
Grita y suplica por las noches
No sé vivir, tomo malas decisiones
Encerrada en mí misma libero tensiones
A mi alma en secreto cuento decepciones
Sin opiniones, secretos oscuros dentro
Canciones endureciendo, sucia inocencia durmiendo
Sé... se le escapa la fe
En ella misma no cree, arranca su niñez
Amistades de interés que crees que te aman
Frivolidad aburguesada, superficie y miradas
Mantengo a carcajadas identidad camuflada
Como en el cuento de hadas, niñata adormilada
Entro por el aro, yo soy quien dice lo que es malo
Lo que hago no hago, le meto un buen trago
Me engancho a los magos que llenan de halagos
Libertad engañosa, dependo de las cosas
Esclavas sin esposas posándose en mis losas
¡Qué dolor! ¡Dios!
Luego, postergo, me paro y miro dentro
Luego me enfrento, luego me concentro
Si eso luego... se baja la voz del alma
El ruido anestesia y calma
Luego, postergo, me paro y miro dentro
Luego me enfrento, luego me concentro
Si eso luego... se baja la voz del alma
La conciencia me alarma...
Sí, son los dolores del camino de no ver la luz
De no saber, de no entender tu cruz
Qué dolor... ¡Qué dolor!