El agua me oyó llegar
Mis pasos sí saben volver
Al sitio que me vio nacer
La ilusión se hizo verdad
Entonces sonó el tambor
Un ritmo antiguo
Como una grieta que sabe esperar
La noche me vio cruzar
Y la piedra guardó mi voz
Hubo un eco que quiso durar
Y entonces el cielo me dejó entender
Una estrella quiso caer
Y el valle en silencio aprendió a callar
El tambor volvió a cantar
Mientras la orilla me vio partir
Aprendí un nombre
Y la isla supo guardarlo
Mi tierra nace de la mar
El fuego que ya sabe arder
Tu nombre se tatuó en mi piel
La roca que aprendió a durar
Mi nombre aprendió a esperar
La sombra no quiso mirar
El tiempo que intentó callar
Un nombre que quise gritar