Los nubarrones del adiós
Siempre marcaban sus lágrimas
Y una carta sin fin
Desgarró sus esperanzas
Sólo una sombra más
Y un invierno caótico
Que nunca quiso recordar
Espejo lleno de lodo
La ceniza el cáliz llenó
Sempiterno ritual
Entregado como una oblación
Que a hurtadillas siempre pudo cumplir
La ceniza el cáliz llenó
Sempiterno ritual
Entregado como una oblación
Que a hurtadillas siempre pudo cumplir
Y el cáliz llenó
Sempiterno ritual
Entregado como una oblación
Que a hurtadillas siempre pudo cumplir