Estábamos todos sentados a la mesa
Desapareciendo en una espesa
Niebla de cantos vacíos, de hastío y de empresa
Nadie sabe en qué piensa el otro
En la prensa tampoco se habla de nada que nos interese
Pero obedece a la inercia de algún sueño roto
Y de eso tampoco se habla, el silencio rara vez nos salva
Gruñimos la piedra del alma al alba
Gruñimos si el brillo nos salta a la vista
Se palpa la cristación, se ensalza
Se calza la silla y prosigue la chanza
Se tiende a pensar que la silla cojea
Si el público chilla y nos falla la pea
Y se escucha todo, el himno de un ánimo que ya miné
Pues temo que no siempre sea una alabanza unánime
Contra todo pronóstico caminé
Examiné, exanimé el aniversario de la aridez
Un camello lastraba un león que me devolvía a la niñez
Un guijarro dando saltitos para los papas, para los titos
Para las guapas, para los mitos
Rotas las tapas, rotos los gritos
No me conoces de nada, no todo está en mis escritos
A veces no lo juro, pero a veces estáis mejor calladitos
Los "ahora sí", los "ahora no" y los "ahora quizás sea la buena"
Los "hoy me quedo aquí en la cama", los "hoy me da que no se cena"
Todos son el mismo día, todas son la misma acción
Todo es una guerra fría y todo es una bendición
Los "ahora sí", los "ahora no" y los "ahora fin"
Los "ahora por mis huevos que los saco a flote"
Los "no sé por qué no"
Todo es una puta mierda, todo una única elección
Todo hierba y tierra, hierba y todo
Todo una lección
Y yo no sé lo que hago aquí
No sé lo que hago aquí, no sé lo que hago aquí
No sé lo que hago aquí, no sé lo que hago aquí
Yo no sé lo que hago aquí, no sé lo que hago aquí
No sé lo que hago aquí, no sé lo que hago aquí
No sé lo que hago aquí, no sé lo que hago aquí
No sé lo que hago aquí, no sé lo que hago aquí