
Las horas pasan, sin querer, tan lentamente
Duele el ayer por mis errores y el presente
Pasa factura mientras tortura la mente
Y mi familia, mi familia tan ausente
Estar aquí es como estar muerto entre los vivos
No hay abrigo para un corazón cautivo
La esperanza se va, no queda motivo
Y todo lo que se escucha en el ambiente es negativo
Cargo en la espalda la palabra criminal
Por poner pan en la mesa, por negociar con el mal
Ahora cumplo condena y aunque cada día duele
Tengo claro que a mi lado siempre están los que me quieren
Malas manías corriendo de las sirenas
Calles apresando niños confundidos por sus penas
Malas compañías, voy contando los días
Para ser libre como el águila, abrazar a mi María
Porque cuando yo salga, ya tengo la cura para el alma
Sabiendo que Dios desde el cielo guarda mis espaldas
Que cuando yo salga, ya tengo la cura para el alma
Sabiendo que Dios desde el cielo guarda mis espaldas
Ante mis ojos ya todo se había acabado
Mi destino eran cuarenta y dos años encerrado
Pero me habló una voz que yo jamás había escuchado
Para mí no hay imposible, mi poder no se ha acortado
Y le creí, Él entró y lo cambió todo
Desde ese día nunca me ha dejado solo
Llenó mi alma, lo que no pudo ni plata ni oro
Por eso solo a su nombre yo adoro, él es Jesús
Me han arrestado, me han llevado a juicio
Declarado culpable por amar desde el inicio
Soy Jesús, el de la cruz, prisionero por ti
A mi lado estás, mi Dimas, agonizando hasta el fin
No más explicaciones, Yo ya te he comprendido
Te amo sin condiciones, por ti he sido escupido
Me han robado, traicionado, con mis ropas traficado
Yo, el Redentor de los pecados
Porque cuando yo salga, ya tengo la cura para el alma
Sabiendo que Dios desde el cielo guarda mis espaldas
Que cuando yo salga, ya tengo la cura para el alma
Sabiendo que Dios desde el cielo guarda mis espaldas