Madrugadora estampa con olor a café
Y un rutinario gallo cumplidor de su viejo deber
Una mujer preñada por siete aburrimientos
Y un buen hombre plantado en su moral como en sus sabios versos
Aún sudan tus paisajes sembrados hoyos del ayer
Guarda rayas marchitas al roce de tus pies
Mas nace el sol ya para siempre
Tu ruda frente tendrá nuevo sudor
Amaneció hasta en tu risa
Tierna caricia que da tu corazón
Porque llevas tu orgullo colgado a la cintura
Por la mujer que asume tu orgullo hasta morir
Esa mujer rudeza, esa mujer ternura
Esa mujer que ahora me está brotando aquí
Porque sembraste vida arando bien tu pecho
Porque crece en el fruto que ofrece el porvenir
Por tus manos hermosas de hombre satisfecho
Inclino mi guitarra en reverencia a ti
Cante al son de mi guitarra
Quien no tema su raíz