Al caer la tarde empezaba mi turno
El uniforme planchado bajo un cielo oscuro
Llegaban deportivos con motores rugiendo
Y yo soñando despierto, con uno de ellos corriendo
Cruzando viene un Ferrari rojo fuego
El dueño llegó con un aire de ego
Sonrió de lado y sin devolver el saludo
Me lanzó el Key Fob como quien se come el mundo
Tomé la llave, la emoción me envolvía
Sin saber que pronto cambiaría mi perspectiva
Y ahí estaba yo, manejando un sueño
Aunque bien sabía que no era el dueño
Pensé: "cuando tenga uno, seré importante"
Pero en un segundo, todo se hizo errante
Brilla el cromo, ruge el motor
Pero el respeto no viene del color
Si el auto es un sueño y lo puedo lucir
¿Será suficiente o aún hay que construir
Mi admiración no era por quien lo compró
Sino por el brillo que el coche mostró
Si lo que buscaba era ser respetado
Gastar en un auto no habría bastado
Brilla el cromo, ruge el motor
Pero el respeto no viene del color
Si el auto es un sueño y lo puedo lucir
¿Será suficiente o aún hay que construir?
Le escribí una carta a mi hijo al nacer
Con manos temblorosas y un alma por crecer
"Tal vez creas que un Ferrari te hará brillar
Pero no es el motor ni el oro que pesa
Es quién eres tú, lo que marca tu riqueza
No busques en cosas tu valor
La humildad y las acciones son tu motor
Porque al final, cuando todo se apague
Solo queda el respeto que en otros ganaste