Soy el ruido de letreros de neón
El zumbido de cada uno
De los tubos fluorescentes
Soy hermano de los silos de plata
Que se esparcen a Oriente y Poniente
De la ruta cinco
Muy dentro de mí
Me cobija el calor
De una última contradicción
Que nunca se apaga
Que nunca se apaga
Que nunca se apaga